Mientras Gemma Nierga en su Ventana nos hablaba de unas piruletas de codorniz, de unos helados de bacalao, y de unos yogures de caracoles, (entre otras delicatessen, creo, lo de delicatessen, digo) y el GPS de mi coche me decia una y otra vez con voz de pocos amigos que girara a la derecha,
allándome atravesando la llanura mas manchega de toda la Mancha, tropezando con los molinos e imperativamente orientada por el maldito aparato con voz metalica, me detuve un momento para reivindicar con grandes infulas, mi adoración por el morteruelo, el ajo arriero y la ensaimada manchega hecha en Socuéllamos, en horno de leña, con el amor y con la garantia de la abuela Josefa!
Al volver al coche, logicamente apagué el artefacto y pregunté a un amable caballero que me indico el camino.
NOTA: el caballero no sólo era amable sino que tambien era manchego, ¿nieto de la abuela Josefa? por su cariño al señalarme el camino y compartir un trozo conmigo, yo diria que si.
los aparatos como el GPS sirven para orientar al que no se entera de orientación y para equivocar al más pintao por hacerles caso. mapa de carreteras y parar para preguntar, dónde quedan las relaciones humanas en carretera? bueno, las de preguntar cómo se va o dónde está la carretera de ribarroja,cuidadín!!!!
Uno de manchegos, y que vconste que mis padres son de la serranía baja de Cuenca.
Va un señor o un lugareño con su carro y su burro por un camino, y junto al sendero hay un muchacho con mochila y todo el look de alguien que no es de campo, pero que pasaba por allí.
El dueño del carro para junto al muchacho y sin mediar palabra le hace una seña para que suba, y el joven así lo hace.
Cuando lleva una hora subido en el carro, el muchacho piensa que debe decir algo y comenta en tono jovial
- Pue sí, sí.
Y el lugareño contesta.
-Pues no, no, y abajo que el carro es mío.