Preparo convenientemente la maleta de los niños con ropa para los dos, con sus pantalones, camisetas, y sus consabidos calcetines que haran viaje de ida limpios y viaje de vuelta sucios (al menos eso es lo que dice mi intuición, dos años lavando calcetines da para tener esa intuición y no otra).
Suena el teléfono, la voz me dice que no se los lleva a los dos, sólo a la que no tiene varicela. No entiendo nada pero sigo pegada al telefono por si acaso puedo entender.
La despido con besos de madre pulpo en el ascensor, con estrujamientos y esas cosas que hacemos las madres cuando se va una hija el fin de semana con su padre y otro hijo (el que tiene varicela) se queda porque su padre dice no se muy bien que.
La puerta metálica del ascensor se cierra y....zas! la cristalmina y el atarax se apoderan de mi.
Cojo el bote que esta encima del mármol blanco del lavabo sin darme cuenta(por las ansias de curar y porque la falta de dias libres eso es lo que tiene, que ataranta) de que estaba sin enroscar, (vaya, que lo que parecia estar cerrado no lo estaba) y me lo derramo todo convenientemente por encima,(añadiré para los mortales en varicela que la cristalmina para la varicela es roja, muy roja). Entonces me paro un momento, me miro de arriba a abajo y pienso en su madre!!!
Y digo yo, ¿por qué carajos no lavará los calcetines y no sabrá untar los granitos de varicela con cristalmina?
NOTA. Un amigo me dijo en una ocasión que debo pensar en su madre de esa forma siempre que quiera, o al menos una vez al dia. Bueno, él lo diría con un acento argentino lindo lindo, haciendo referencia a su reputadisima madre. ¿O era reputisima?
Uf! mucho mejor! Para mi un placer como siempre cuidar de él, untarle los granitos y contarle por las noches el cuento del hombrecillo de papel.
Qué sorpresa. Abro la coctelera porque el portal de bitacoras no funciona, y aparece tu blog en portada.
Pues nada, no te acostumbres al atarax, porque da sueño.
Voy a ver si escribo en el blog de la coctelera, porque bitacoras los fines de semana no funciona.
Llama si estás agobiada.
Un beso.
Hola bonita!! en cuanto sea una hora decente para él y consiga desprenderse aunque sea un poquito de esa locura que le embarga estos últimos días seguro que vuelve a largar con ese acento sanjuanino otra serie de lindos improperios... pero ¿por qué no dejar a la madre tranquila? creo que ya tiene bastante la pobre bendita con soportar tamaño elemento.
ánimo, se te quiere mucho
¿Has tenido problemas al poner las estadísticas?.
A ver si al inscribirte has puesto el correo mal.
No he recibido el correo, así que lo vuelvo a intentar. Voy pa llá! Esa tutorial tiene un café!
¡Vaya, vaya! acabo de descubrir una faceta tuya desconocida para mi. Me gusta lo que escribes y cómo lo haces. Un beso.
q te importa a nadie le importa nada