Besos de estación
Los trenes y los viajeros no dejaban de llegar y ellos estaban ahí, en el anden, en medio de toda esa algarabia, en medio de todo ese ir y venir de llegadas y despedidas. No se sabía muy bien si recien llegados o esperando partir hacia algun destino de los que señalaba el enorme panel en letras rojas. Simplemente estaban allí, mirandose.
Ellos se movían a su alrededor, se movían con muchas formas y colores, con formas posibles e imposibles, imaginables y sorprendentes.
Algunos de ellos eran tiernos, rapidos, serenos, silenciosos, alegres, con sonido, con aliento y sin aliento y tambien tristes, ninguno repugnante.
Otros señalaban la hora de los relojes, besos apurados en el tiempo, besos encontrados en el tiempo. Unos pocos señalaban los dias del calendario, los meses en los que no se habian encontrado.
Algunos eran besos de padres y de hijos, otros de madres y de abuelas, los había tambien de amigos, besos de novios, besos de maridos y mujeres, besos cordiales de bienvenida de empresarios con maletin, besos de los que no se elijen, besos con hechizo, de los que rozan la nuca y acarician el pelo, besos sin respiración, besos esperados durante años que nunca envejecieron.
Otros eran besos con lengua, dados entornando los ojos y entreabiendo los labios, besos con los labios apretados, muy apretados como si no quisieran darse, besos mejilleros, besos con ganas y besos sin ganas, besos dados con brazos y piernas, con abrazos y balanceos de un lado a otro, besos de varones y besos de mujeres, besos dados con labios que no quieren despegarse nunca, besos dados con enormes sonrisas y muchos dientes, besos dados como si se trataran de ecuaciones exactas, de los que cuesta descubrir porque se dan, besos dejados caer y despitados, besos desganados, besos de un minuto, de dos, de un instante,besos de niños y niñas, de bebés, de esos que dejan la carita humeda, besos dados con la mirada, de los que se dan con los ojos mojados, besos lanzados al viento que tropiezan con otros viajeros en el anden y también besos dados con una ternura inmensa.
Todos eran besos de colores, rojos, blancos, amarillos y lilas, besos con olor a plata y oro y besos con mil sabores.
Ellos seguían mirándose y después de unos minutos en los que sus memorias recorrieron el tiempo y los dos pensaron lo mismo, acercaron sus bocas y tambien se besaron.
El suyo fue un beso que simplemente, colgaba de un hilo.

unsolete dijo
Qué bonito Flakitaaaaa, cuánto sabes de BESOS!!!!!!A mi me lo vas a decir...
Yo sé que me llevo muchos de ellos y más que me llevaré y guardaré como tesoros.
Los tuyos son especiales. UNO GRANDE PARA TI!!
3 Mayo 2006 | 10:41 PM